El cuidado adecuado de tus textiles no solo prolonga su vida útil, sino que también mantiene sus propiedades de suavidad, color y forma. Aquí te compartimos nuestras recomendaciones por tipo de material y situación.
Lavado según el material
- Algodón: lavado en máquina a 30-40°C con ciclo suave. Puede secarse en secadora a baja temperatura.
- Lino: lavado en agua fría o tibia. Secar al aire libre, evitando la exposición directa al sol para preservar el color.
- Lana merina: lavado a mano o ciclo delicado con agua fría. Secar en posición horizontal, nunca en secadora.
Guía para manchas comunes
| Tipo de mancha | Tratamiento recomendado |
|---|---|
| Café o té | Enjuagar con agua fría inmediatamente, luego lavar normalmente |
| Grasa | Aplicar jabón neutro directamente antes del lavado |
| Vino | Absorber el exceso con papel, aplicar agua con gas y lavar en frío |
| Maquillaje | Tratar con alcohol isopropílico diluido antes de lavar |
Almacenamiento correcto
Cuando no uses tus mantas o cubrecamas de temporada, guárdalos en un lugar seco y ventilado. Evita bolsas plásticas herméticas que puedan generar humedad; preferimos el uso de nuestras cestas y organizadores textiles, que permiten circulación de aire.
Planchado y mantenimiento de forma
El lino se beneficia de un planchado ligero a temperatura media mientras está húmedo. El algodón puede plancharse a temperatura alta. La lana nunca debe plancharse directamente: usa vapor a distancia si es necesario.
Frecuencia de lavado recomendada
Las mantas de uso diario deben lavarse cada 2-3 semanas. Los almohadones decorativos, al tener menor contacto directo, pueden lavarse cada 1-2 meses. Los cubrecamas se recomiendan lavar cada 3-4 semanas junto con la ropa de cama.